En aquella época se aceptaba que la gente tuviera visiones, que hubiera resucitados, multiplicación de panes y peces y vírgenes embarazadas. ¿No te parece ridículo sostener semejantes engañifas en el siglo XXI y en un país civilizado? Te daré la receta para ser feliz: sigue los mandatos morales de Jesús de Nazaret, desea la felicidad de los de tu entorno y olvídate de dogmas, magias y hechicerías.





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