El problema con tantas mentiras e hipocresía, es que aquellas personas que buscan la verdad, se apartan de ella, apartándose de Dios y de la Biblia. Mientras que los que quedan en el mundo religioso, solo son los adoradores de la mentira.

(Romanos 2:21-24)
En fin, tú que enseñas a otros, ¿no te enseñarás a ti mismo? Tú que predicas contra el robo ¿robas? Tú que dices que no se ha de cometer adulterio, ¿adulteras? Tú que aborreces a los ídolos, ¿robas en sus templos? Tú que te jactas de la ley, ¿deshonras a Dios quebrantando la ley? Así está escrito: “Por causa de ustedes se blasfema el nombre de Dios entre los gentiles.”


Son precisamente las personas religiosas, las que provocan el ateismo del mundo, siendo unos perfectos ateonomos (cultivadores de ateos.) El Mundo, por si mismo ya fuerza a las personas, a apartarse de Dios; hipnotizándolo, con los placeres de la vida, con el poder, y con la gloria de los hombres. No toda la culpa es de los creyentes, ahora bien, quien se pierde por seguir al mundo, no era una persona apropiada para formar parte del pueblo de Dios. Pero lo que más ha de disgustar a Dios, es que una persona amante de la VERDAD se pierda, por alejarse de la mentira e hipocresía de los que presumen de ser creyentes.

(Mateo 23:13)
¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Les cierran a los demás el reino de los cielos, y ni entran ustedes ni dejan entrar a los que intentan hacerlo.


¿hay verdaderos creyentes en la religiosidad cristiana? Me cuesta muchísimo el pensar que si, casi lo mismo como preguntarme ¿hay políticos honrados? ¿Si son honrados, por qué no ponen medios para evitar a los que no lo son? Y si los creyentes fueran sinceros, ¿por qué pertenecen a iglesias o sectas que mienten? ¿No será que ellos mismos adoran la mentira? Es muy difícil para mí, imaginar a personas inocentes en un mar de engaño. Alguien me preguntó un día: ¿Conoces otra iglesia mejor que la mía? Y le tuve que decir que no. Las personas buscan más la compañía y el cariño de otras personas, que la del propio Dios. Necesitan sentirse integrantes de un grupo de personas, sean estos mejores o peores, si no es una iglesia, es un club de futbol. En el mejor de los casos, los creyentes me recuerdan a las palabras de Yeshua cuando dice:

(Mateo 11:16-17)
¿Con qué puedo comparar a esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza que gritan a los demás: Tocamos la flauta, y ustedes no bailaron. Cantamos por los muertos, y ustedes no lloraron.


Unos dicen “Nosotros somos la iglesia original”, otros dicen: “Nosotros tenemos el sello de Dios, el guardar el sábado”, otros dicen: “Nosotros predicamos de puerta en puerta, como está mandado”, y cada uno tilda de satánicos a los demás, abierta o secretamente. Sin embargo ninguno cumple con las instrucciones de Yeshua, y ni son capaces de entender que significa eso, y lo que cuesta. Como niños, que tienen bastante con ponerse una estrella de plástico en su pecho, y creer ser el Sheriff de Alabama.


No basta con un solo detalle para llegar a ser discípulo y seguidor de Yeshua. Cada uno escoge el detalle de menor coste para él, y asegura que eso es precisamente lo que les distingue del resto.

(Lucas 11:42)
¡Ay de ustedes, fariseos! Que dan la décima parte de la menta, de la ruda y de toda clase de legumbres, pero descuidan la justicia y el amor de Dios. Debían haber practicado esto, sin dejar de hacer aquello.


Seguir a Yeshua ni es fácil, ni es cómodo, de ninguna manera está al alcance de las masas, (no la salvación, sino el pertenecer al reino de Dios) como dice Yeshua, muchos serán los llamados pero pocos los escogidos. Es tan costoso (según la forma de entender del mundo) el seguir a Yeshua, que él mismo nos dice:

(Lucas 14:28-29)
Supongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. ¿Acaso no se sienta primero a calcular el costo, para ver si tiene suficiente dinero para terminarla? Si echa los cimientos los cimientos y no puede terminarla, todos los que la vean comenzarán a burlarse de él.


Pero si se burlan de los que no pueden terminar de construir (completar las cosas a realizar), ¿como se burlarán de quien ni tan siquiera ah puesto los cimientos? (los que dicen que nada tienen que hacer)

(Lucas 6:49)
Pero el que oye mis palabras y no las pone en práctica se parece un hombre que construyó una casa sobre tierra y sin cimientos. Tan pronto como azotó el torrente, la casa se derrumbó y el desastre fue terrible.


De momento, la única labor que realizan estos señores, para Dios, es mantener y difundir la Biblia, no digo que sea poca cosa, pero no creo que personalmente les sirva para nada.

Y quien aprecie su vida en algo, (no la presente, sino la eterna) que se esfuerce plenamente en cumplir con los 10 mandamientos de Dios,