Ah, entonces, ¡sí puedes ver los videos, Zampi! ¿Por qué decías que no?
¡No seas simple Mujer! No hace falta ver ninguno de esos vídeos para saber qué son. Ocurre algo parecido a lo que ocurre cuando un gitano te quiere vender un reloj por la calle. ¡Ya sabemos todos de dónde procede el reloj!