Cita Iniciado por CIKITRAKE Ver Mensaje
Ayer estuve en el funeral de la madre de un amigo. Recuerdo que en algunas ocasiones, me comentaba que toda su familia le gastaba bromas porque su madre tenía el hábito de asistir diariamente a la iglesia cercana a su casa, para pedirle a la Virgen que su muerte fuera rápida, tenía mucha preocupación por el sufrimiento. Incluso llagaba tarde a sus citas porque acostumbraba a pasar antes por la iglesia, para rezarle a la virgen. Cuando terminó el funeral le pregunté que como había ocurrido la terrible desgracia. Y esta fue su respuesta:
“ Pues mira, ocurrió a las cuatro de la madrugada. Ella me llamó porque se sentía un poco indispuesta y despacito le ayudé a salir de la cama, cuando todavía la tenía en mis brazos se desvaneció y ahí terminó todo, murió como ella había querido”. Una historia real que nos da para pensar. :confused1:¿Casualidad?¿Coincidencia?. No lo sé, pero su fe la recompensó a la hora de su muerte. Saludos.
Que curioso. Hay ciertos deseos que lo mejor que puede pasar es que no se cumplan... pero el deseo de esta señora no está mal, dentro de lo que cabe y, encima, parece que se cumplió. Con que le diera tiempo a despedirse de los suyos (o de aquella persona que la sujetó) y a darse cuenta del momento, su muerte rápida y sin sufrimiento es casi una bendición.