Caso Maciel. Ocho ex legionarios acusaron al fundador
(De "L'Espresso", 21 de enero de 1999 Título original:. "Así abusaba de nosotros")
Abusos sexuales. Innumerables, continuados, más de 30 niños y jóvenes. Entre los años cuarenta y los sesenta. Estas son las acusaciones contra el padre Marcial Maciel, fundador y director de los Legionarios de Cristo, por ocho de sus víctimas de aquel entonces.
Uno de ellos, Juan Vaca, de Holbrook en el Estado de Nueva York, habìa sido el presidente de los Legionarios en Estados Unidos. En el año 1976, dejando el orden, escribió una carta acusatoria al padre Maciel. Dos años más tarde,
el obispo de Rockville, John McGann, que habìa recibido a Vaca entre sus sacerdotes, transmitió la denuncia a Roma. Y en 1989, Vaca la relanzò en una carta al Papa Juan Pablo II. Pero el Vaticano no respondió. De hecho, en 1994, el Papa recomendò públicamente a padre Maciel como "guía eficaz de la juventud".
"A estas alturas ya no podíamos estar en silencio", dice a "L'Espresso" José Barba Martín, actualmente profesor de filosofía en la Universidad ITAM de la Ciudad de México. Vaca, Barba y otros seis Legionarios importantes, ya cerca de los sesenta años y afirmados profesionalmente, dieron sus testimonianzas al "Hartford Courant", el periódico más antiguo y de mayor influencia en Connecticut, que es también el puesto de avanzada geográfica de los Legionarios de Cristo en los Estados Unidos. A poner sus quejas por escrito, en un extenso artículo publicado en febrero 23 de 1997, fueron Gerald Renner y Berry Jason, éste último ya autor de un libro sobre la investigación de abusos sexuales de sacerdotes, premiado por la Asociación de Prensa Católica de los Estados Unidos. Las historias de los ocho son claros, sobrios y concordantes. Incluso al describir el encanto del padre Maciel a sus discípulos inmaduros, las modalidades de sus enfoques y los dispositivos que utilizaba para convencerlos de que, masturbándolo, estaban haciendo un buena obra, "con el permiso especial del Papa Pío XII".
Al '"Hartford Courant" padre Maciel ha respondido con una carta breve: "Todo es calumnia y mentira". Y con un poco 'de documentos adjuntos: para demostrar que incluso en los años cincuenta, cuando el Vaticano lo procesò, se demostró su inocencia. Entre los alegados: una carta sin fecha de Dr. Riccardo Galeazzi Lisi, jefe médico del papa Pío XII, y otra carta, también sin fecha, de uno de los interrogadores de aquel entonces, un anciano obispo belga, Polidoro Van Vlieberghe.
En el Vaticano, silencio. Incluso una apelación por escrito ante el Papa de los ocho, hace un año, no fue contestada.