Señora o señorita Margareth:

Veo que no ha leído usted los dos últimos puntos sobre el comportamiento invariable del ateo militante. Se los recordaré para que sepa a qué atenerse:

"9º.- El ateo militante apoya TODO lo que el marxismo apoya.

10.- El ateo militante SIEMPRE MIENTE.






Cuando hablo de apoyar todo, me refiero a TODO. Incluso su comportamiento y "modus vivendi" es clónico al de Marx. Su odio por la vida, y su deseo de venganza contra una sociedad que detesta, se manifiesta en cada una de sus reflexiones ateas.
Cuando hables con un ateo militante, Margareth, has de tener en cuenta que te encuentras ante una persona "especial". NO diré si mejor o peor que otras, pero sí que diré que está resentida con todo aquello que la rodea.
¿Por qué Karl Marx pasó de ser un cristiano ejemplar a odiar a Dios? ¿Por qué un ateo militante se comporta de la misma manera?
Es necesario haber estado en cada momento en la vida del ateo militante para saber dónde está el punto de inflexión que le llevó a tomar la decisión de destruir la obra de Dios.
Pudo haber sido la muerte de un ser querido mal aceptada, la pérdida de un amor, la marcha de un hijo, un matrimonio fracasado, un abuso sexual siendo aún niños, un suceso traumático, una sexualidad fracasada, la droga...son miles los casos que se dan y que desembocan en el odio contra uno mismo reflejado en la humanidad. Su misión es destruir a Dios, y para ellos Dios represente el orden establecido, la moral, la justicia, la paz, la bondad...

No sé si recordarás una frase de Marx que decía en sus versos "Invocación de un Desesperado":

"Pues un dios ha arrebatado de mí todo
En la maldición y tormento del destino,
Todos sus mundos idos irrevocablemente
Solamente me resta la venganza.
"

El punto Nº 10 del decálogo del ateo militante dice:

"10.- El ateo militante SIEMPRE MIENTE.""

¿Hace falta que te recuerde que ni se sonrojarán los ateos militantes por mentir o hacer estrepitosamente el ridículo.?

No pienses que puedes tener la última palabra frente a un ateo militante. Su orgullo se sostiene sólo por escribir la última palabra.

Un afectuoso saludo