
Iniciado por
CIKITRAKE
Que triste es vivir sin ninguna esperanza, ver como tus hijos, tus hijas, tus seres queridos viven sin esperar nada. Que trágico es ver morir a un hijo, a una hija , sabiendo que no habrá otra existencia.. Igual que los animales viven y mueren sin percibir el sentido de su vida, los ateos nos quieren hacer creer, que ellos piensan que su existencia tiene el mismo sentido. Pero esto cambia mucho cuando llega la hora de la muerte; he visto como alguno, minutos antes de su muerte y con gran humildad pedía ayuda espiritual. Otros, nunca harán tal cosa, son los adoctrinados, para ellos todo es relativo y su grado de arrogancia lo llevarán al extremo; son los que se autodenominan inteligentes, basan todo en este concepto, y todos los damas carecen de él.¿Cual sería la reacción de los ateos del foro, los llamados inteligentes, ante una situación limite?. Otro día os contaré una situación real que vivió una amiga. Saludos


Cikitrake, frases como éstas las he escuchado muchas veces de las personas creyentes. Eso siempre me lleva a pensar que se cree en Dios sólo para sentir que existe una esperanza después de la muerte.
Cuando vienen a predicar la palabra de Dios a la casa, siempre tiene que salir a colación sobre la esperanza de una vida eterna que brinda el creer en Dios. Tanto es la insistencia en este punto que lo que tiende a notarse es que el creer en Dios tiene tintes de pensar primero en uno mismo -salvarse de la muerte- que en amar a Dios, -primer mandamiento-. Inclusive, cuando no logran su objetivo los predicadores, muchas veces terminan "echando la maldición" sobre la muerte eterna de uno.
¿Esa es la base principal para que crean en Dios, la esperanza?

Iniciado por
Bitto
Por que piensas que es tan importante que exista otra existencia? Por que no concentrar todo nuestro amor en la existencia que tenemos ahora?
Es mas triste vivir una vida vacia en espera de una vida que nunca vendra. Uno no necesita pretender creer en un Dios que no existe para ser bueno.
Muy de acuerdo Bitto. De lo única certeza que tiene todo mundo es que se encuentra vivo ahora.

Iniciado por
Zampabol
Hola Cikitrake
El problema no es ver a los hijos vivir sin esperanza, el problema es no saber para qué se crea nada si nada trasciende.
Los hay que dirán que la vida continúa en los hijos, en la descendencia genética...¡Mentira! Uno se muere y si es ateo...¡¡Chimpún se acabó!
El ateismo ya no es un problema de bienestar personal, el problema es el bienestar social, ese por el que debe luchar una sociedad moralmente sana. Una sociedad en la que haya algo más que leyes terrenales que penen los delitos que se puedan probar.
Ya lo he dicho, si yo fuera ateo...no tendría inconveniente en robar, matar, violar o lo que fuese puesto que en nada me iba a afectar. ¡Qué más me da el dolor de mis víctimas si tampoco tenía sentido sus vidas?
Habrás visto muchas veces la negatividad y la falta de esperanza con la que encaran los ateos sus vidas. Hablan de suicidios, de mundo de mierda, de que no merece la pena vivir, de que no vale la pena nacer para venir a sufrir...y así un sinfín de quejas sobre lo pobre de sus vidas. ¿Por qué pasa eso? Simplemente por la falta de esperanza en algo más allá que una vida mediocre y llena de problemas.
El creyente es alegre y conformista en la más absoluta de las desgracias. Confía en que su vida será algo más que el instante amargo que le ha tocado vivir en la tierra. Y el creyente que puede ayudarle, sabe que su fortuna no vale nada en la tierra si no la comparte con aquellos que no han tenido la suerte de estar en sus circunstancias.
Puestos a elegir...me quedo con la vida de los creyentes.
Un saludo.
Y no solo los ateos -que no todos, entiéndase eso-, también los creyentes, he incluso le llegan a reclamar a Dios o renegar de él por sus devenires en este mundo.
También lo que dices de los creyentes en el último párrafo no es cierto. ¡Oh! cuántos creyentes se ven en estas tierras soportando sus penurias sin un atisbo de alegría.
"La comprensión de que la vida es absurda no puede ser un fin, sino un comienzo".
Albert Camus