Cita Iniciado por CIKITRAKE Ver Mensaje
Que triste es vivir sin ninguna esperanza, ver como tus hijos, tus hijas, tus seres queridos viven sin esperar nada. Que trágico es ver morir a un hijo, a una hija , sabiendo que no habrá otra existencia.. Igual que los animales viven y mueren sin percibir el sentido de su vida, los ateos nos quieren hacer creer, que ellos piensan que su existencia tiene el mismo sentido. Pero esto cambia mucho cuando llega la hora de la muerte; he visto como alguno, minutos antes de su muerte y con gran humildad pedía ayuda espiritual. Otros, nunca harán tal cosa, son los adoctrinados, para ellos todo es relativo y su grado de arrogancia lo llevarán al extremo; son los que se autodenominan inteligentes, basan todo en este concepto, y todos los damas carecen de él.¿Cual sería la reacción de los ateos del foro, los llamados inteligentes, ante una situación limite?. Otro día os contaré una situación real que vivió una amiga. Saludos
Hola Cikitrake

El problema no es ver a los hijos vivir sin esperanza, el problema es no saber para qué se crea nada si nada trasciende.
Los hay que dirán que la vida continúa en los hijos, en la descendencia genética...¡Mentira! Uno se muere y si es ateo...¡¡Chimpún se acabó!

El ateismo ya no es un problema de bienestar personal, el problema es el bienestar social, ese por el que debe luchar una sociedad moralmente sana. Una sociedad en la que haya algo más que leyes terrenales que penen los delitos que se puedan probar.
Ya lo he dicho, si yo fuera ateo...no tendría inconveniente en robar, matar, violar o lo que fuese puesto que en nada me iba a afectar. ¡Qué más me da el dolor de mis víctimas si tampoco tenía sentido sus vidas?

Habrás visto muchas veces la negatividad y la falta de esperanza con la que encaran los ateos sus vidas. Hablan de suicidios, de mundo de mierda, de que no merece la pena vivir, de que no vale la pena nacer para venir a sufrir...y así un sinfín de quejas sobre lo pobre de sus vidas. ¿Por qué pasa eso? Simplemente por la falta de esperanza en algo más allá que una vida mediocre y llena de problemas.

El creyente es alegre y conformista en la más absoluta de las desgracias. Confía en que su vida será algo más que el instante amargo que le ha tocado vivir en la tierra. Y el creyente que puede ayudarle, sabe que su fortuna no vale nada en la tierra si no la comparte con aquellos que no han tenido la suerte de estar en sus circunstancias.


Puestos a elegir...me quedo con la vida de los creyentes.


Un saludo.