Yo pienso que es así (salvo lo de “lamentablemente”, y que tenga más autoridad la tradición que las Sagradas Escrituras).
Pesa la tradición y la Iglesia no da un paso hasta que no lo tenga bien asegurado. Y ahora apostar por el sacerdocio femenino sería tan contraproducente como lo es en el anglicanismo (que hace aguas). Qué le vamos a hacer…





Responder Citando