Jejeje, ya he encontrado el dicho, que es del “Alcalde de Zalamea”, y dice así:
Y en serio, yo pienso que a Dios no hay que tenerle miedo. A una roca, tampoco. Más bien hay que temerle a quienes tiran esas rocas... eso síal Rey, la hacienda y la vida
se ha de dar; pero el honor
es patrimonio del alma,
y el alma sólo es de Dios
Lo de los "castigos de Dios" queda muy antiguo. En el cristianismo, a diferencia de otras religiones, la salvación está muy barata.
Me voy a cenar, que no he cenado todavía y me está esperando (la cena)





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