Iniciado por
pablo ramos
Pues sí que es interesante el asunto, toda vez que se señala que en este foro se hace uso.
Me he quedado pensando, y no sé si termino de entenderlo, voy a tener que ir a pensarlo en algún ejemplo para ver si lo he entendido bien. Tomar, por ejemplo, un punto así, al voleo.
Por ejemplo: Se pone un punto..., a ver..., que el Vaticano dice al mundo que se debe acabar el bloqueo a cuba. Es un punto, no?.
Siendo la recta una sucesión de puntos, eso aprendía cuando estudiaba, busco tapar el punto con esa recta, y digo que el vaticano no tiene nada que ver con el comunismo. Lo cual no está en el punto, pero como lo que me interesa es tapar el punto, hago así.
Cuando me sugieren que el punto es otro, engordo la recta con pensamientos y creencias, creo que en realidad el punto es otro, no el que es sino el que creo que el vaticano cree que es. Pero, claro, el punto es el que es, y vuelvo a engordar la recta afirmando que el que dibuja el punto quiere hacer pensar que el vaticano piensa otra cosa que la que dice que piensa. Nunca termino de tapar el punto, claro, y ya esta gorda la recta.
El bene, en tanto, se rasca la cabeza, y piensa si el teorema tiene razón. No lo sé.
Pero, seguro, seguro, que no he entendido bien. Ya vendrá la recta a poner su punto. O a engordar, infructuosamente, pero a engordar. Que no tapará puntos, pero tapará delgadeces.
En la época que estudiaba, esto se llamaba ponerla hasta el pecho