
Iniciado por
Wigberto
Yo no especularé, no tengo ninguna prueba para acusar de anticristos o enviados del diablo a los escritores de los textos más antiguos que llegan a nuestros días en griego koiné donde se emplea de forma abierta kyrio que significa señor, en un evidente intento de no usar el Nombre divino. Cosa que se verá incluso en textos considerados como más antiguos como la septuaguinta griega.
Lo que sí puedo decir es lo que sé, que es mentira y maldad decir que Jesús signifique algo, salvador en espeñol es Salvador. Jesús no significa nada en ningún idioma y lo más cercano en hebreo sería "el caballo". Así que es mentira cuando se dice: "Jesús significa salvador" o "Jesús significa salvador en hebreo". Y esa mentira cualquiera la ve, no solamente yo.
Jehová es un invento como vimos anteriormente, no significa nada y ha de provenir de la ignorancia de los hombres terrestres y no del cielo. Así que es otra mentira decir "Jehová significa tal cosa en hebreo". Jehová no significa nada y vale aproximadamente lo que una hostia católica.
La mentira no es buena, pero ocultar algo o tener reserva para usarlo no es mentir. Los que acusan y juzgan lo que no comprenden, o por lo que se les ocurre, en su momento enfrentarán las consecuéncias, como también por las mentiras que difunden como si fueran verdades.
Los traductores biblicos que han traducido Jehová y Jesús pagarán por su blasfema acción. Por no respetar lo sagrado. En verdad ningún pasaje real de escritura usa esos blasfemos nombres.
No es un "evidente intento", es intencional, para desconectar el cristianismo del judaísmo.
El cristianismo es una creación de Pablo de Tarso, y no tiene ninguna relación con el judaísmo: NINGUNA.
Son dos religiones separadas, con objetivos separados, con creencias diferentes, y que no tienen nada en común.
Por otro lado, tanto el judaísmo como el cristianismo son creaciones humanas, su Dios o dioses son creaciones humanas.
Tanto "%&*&" (lo escribo así para que no te salga urticaria), como "El Padre", son inventos fantasiosos necesarios para dar credibilidad y sustento a las creencias.
Puedes pararte de cabeza, invocar los cachos de Satanás o lo que se te ocurra evacuar de tus fantasías enfermizas y dementes, pero el asunto es como yo lo lo digo, y no como tú lo fantaseas.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.