Para los testigos de Jehová el Nombre es un juego, algo que puede ser tomado en vano y reemplazado por cualquier invento humano. Para la escritura el Nombre es Temible y Grande, nada que ver con el miserable y repugnante nombre Jehová que es una aberración.

A los testigos de Jehová nadie los ha mandado a predicar nada, todo eso se lo inventan.

Había una vez un mercader que encontró una perla de gran valor, en consecuencia vendió toda su mercancia y fue y la adquirió.