Cita Iniciado por Ju@njo Ver Mensaje
Buenas Kimo,

El problema que tienes es que no entiendes que en todo momento cuando las escrituras te dicen que la muerte de Jesús nos libra del pecado, en todo momento se refiere a que Jesús vino a este mundo y murió por traernos las enseñanzas necesarias para evitar caer en pecado. Jesucristo te dice claramente para que vino a este mundo:


"Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.
Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.
El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.
Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.
Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho." JUAN 12, 46-50


Por lo tanto vino a este mundo a morir por nosotros, para traernos las enseñanzas que nos libran del pecado si las practicas y las predicas por supuesto, ya que si matas sigues pecando por mucho que creas en la sangre.
1 Juan 1:7
Biblia del Jubileo

7y la sangre de Jesucristo,
su Hijo,
nos limpia de todo pecado.

Claro que para que esto suceda
hay que obedecer los principios biblicos
creer que Jesus con su sangre nos sslva
dedicarnos a hacer la voluntad del Dios de Jesus
y bautizarnos en agua.

Despues tenemos que seguir fortaleciendo
nuestra fe estudiando
predicando
y asistiendo a a las reuniones
cristisnas donde podemos
estimularnos a mutuamente

Tenemos que reunirnos con
nuestros hermanos
si no nos enfriamos espiritualmente

Es como un pedazo de carbon
esta rojito y calentico
mientras esta junto a a los demas

Sacalo de estar junto a los demas
se apaga y se enfria

por eso Jehová nos manda a no
abandonar el reunirnos


Hebreos 10:24-25
Nueva Biblia Viva
24 Tratemos de ayudarnos unos
a otros para animarnos al amor y
a hacer el bien.
25 No dejemos de reunirnos,
como algunos acostumbran hacer,
sino animémonos unos a otros,
y con mayor razón cuando vemos
que aquel día se acerca.