O a Jesús se le calentó la voca, o a Marcos se le calentó la pluma.
Bien está exigir sacrificios a los adeptos, pero en esta ocasión Jesús pide actos prohibidos en los mandamientos de su Padre, y otros penados por la sociedad actual.
En los evangelios se encuentran escritas verdaderas burradas.

<<29 Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,
30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna>>.
(Marcos 10:29-30)