El fin de lo malo
ni el fin del planeta.

tal explicación se opone a la garantía
que dan algunos pasajes de la Escritura
como
Mateo 6:10:
“Efectúese tu voluntad, como en el cielo,
también sobre la tierra”,

y
Salmo 37:29: “Los justos mismos
poseerán la tierra,
y residirán para siempre sobre ella