Cuando mientes descaradamente sobre las palabras del evangelio, como lo haces tú,
lo único que resta es hacértelo ver.
Y luego consideras que decirte la verdad es maldad.
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los enemigos del Evangelio, que siempre están dispuestos a cambiarlo todo, relacionan este día de la fiesta de San Juan, con las festividades paganas que nada tienen que ver con el Cristianismo.