Estaría bien que los cristianos también leyeran sobre la explosión del volcán de la isla Sabatini en la actual Grecia que arrasó con gran parte de la isla y causó oscuridad y hambrunas en el Norte de África y el Sudeste de Europa.

Y tal y como los cristianos adjudicaron todas estas historias de ríos de sangre y plagas a la maldición de dios, Platón mientras hablaba de Atlantis que se hundió en las aguas.