El Mesías que esperan los judíos, y que siempre han esperado basados en las profecías de los distintos profetas, es:

“Mesías es un hombre, un rey, opuesto a todos los reyes hasta ahora vigentes. Rey que será juez y profeta e impondrá justicia y, de esta manera, logrará establecer la armonía entre los hombres, y la paz consecutiva.”

Hago notar que ese es el Mesías que los judíos deducen de las profecías del AT. También hago notar que de las mismas profecías los cristianos han deducido que el Mesías es Hijo de Dios. Que ya ha venido. Y que tiene que venir por segunda vez.

No hace falta decir que estoy hablando de Jesús.

¿Y que enseñó Jesús en sus tres años de enseñanza en la tierra?

Pues hablando de enseñanza, lo mejor es comprobar qué aprendieron sus discípulos; sus oyentes. La calidad del maestro estriba en la capacidad que tenga de transmitir sus enseñanzas.

“« ¿Qué cosas? », les preguntó Jesús. Y ellos le dijeron: «Las referentes a Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; 20 y cómo los principales sacerdotes y nuestros gobernantes lo entregaron a sentencia de muerte y lo crucificaron. 21 Pero nosotros esperábamos que Él era el que iba a redimir a Israel.[...]”.
(Lucas 24:19-21 NBLA)

“Entonces se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y postrándose ante Él, le pidió algo. 21 Jesús le preguntó: «¿Qué deseas?». Ella le dijo*: «Ordena que en Tu reino estos dos hijos míos se sienten uno a Tu derecha y el otro a Tu izquierda»”. (Mateo 20:20-21 NBLA)

En el primer ejemplo, los discípulos no pasan más allá de considerarlo un profeta que redimiría a Israel.

En el segundo ejemplo, bien sea la madre o los hijos (que en esto hay diversidad de opiniones), se está hablando de un reino terrenal.

Conclusión:

- Primera: Jesús, aun siendo Dios, no tuvo la capacidad de enseñar.
-Segunda: No le demos vueltas. Jesús enseñó lo que esta gente dice.
-Tercera: Y con arreglo a esta segunda conclusión, sucedió lo que sucedió.

Lean la Biblia. Ahí está todo lo que digo.