Hay un pasaje narrado por los tres evangelios sinópticos en que Jesús dice: “Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible”.

¿Por qué dice esto Jesús? ¿A qué se refiere? ¿Qué es lo que es imposible para los hombres, y posible para Dios?

Se refiere al comentario que momentos antes había hecho el mismo Jesús sobre los ricos: “Os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios”.

Y tanto que es imposible. De seguro que ningún rico se salva. Por eso el asombro de sus discípulos: “Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: “¿Quién, pues, podrá ser salvo?”. Si de los hombres dependiera… nadie.

Pero Jesús aclaró las cosas: “Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible”.

Todo queda claro. Lo del camello y la aguja es imposible para los hombres, pero posible para Dios.

Los que dicen que Jesús condenó a los ricos en su evangelio, mienten como bellacos. Jesús no condenó a nadie. Somos nosotros los que nos condenamos con nuestras obras.



“Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
25 Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?
26 Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible”.
(Mateo 19:24-26 Reina-Valera 1960)