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misericordia
La verdadera ley de Dios no requiere sacrificios, pues lo que requiere es misericordia. Por eso Jesucristo así dice:
Si hubieras comprendido lo que quiere decir: misericordia quiero y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes.
¿Y por que no quiere sacrificios?
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)