Cualquier persona puede disfrutar de una buena relación con Jehová
siempre y cuando ejerza fe en el sacrificio redentor de Jesús
(Juan 3:16) ”Porque Dios amó tanto al mundo
que entregó a su Hijo unigénito para que nadie que demuestre tener fe en él
sea destruido, sino que tenga vida eterna.
(Juan 3:36) El que demuestra fe en el Hijo tiene vida eterna,
pero el que desobedece al Hijo no verá la vida,
sino que la ira de Dios permanece sobre él.
En efecto, la voluntad divina es que
hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad
(1 Tim. 2:3, 4).





Responder Citando