
Iniciado por
Ju@njo
Buenas KIMO,
Al ser enseñanzas crueles injustas y que nunca fueron de Dios, Jesucristo las eliminó de forma tajante:
"Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;" Mateo 5, 38-39
La ley del “ojo por ojo” formaba parte de las leyes que Dios dio a los israelitas mediante Moisés.
Además, Jesús la mencionó en el Sermón del Monte (Mateo 5:38; Éxodo 21:24, 25; Deuteronomio 19:21).
Según esta ley, el castigo que se imponía a un malhechor tenía que ser proporcional al mal que había cometido.
La ley del “ojo por ojo” no daba permiso para vengarse.
Más bien, ayudaba a los jueces nombrados a imponer castigos apropiados,
ni demasiado severos ni demasiado blandos.
No, los cristianos ya no están obligados a seguir esta ley.
Era parte de la Ley mosaica, que quedó anulada con la muerte de Jesús (Romanos 10:4).
De todos modos, esta ley nos ayuda a entender la manera de pensar de Dios.
Por ejemplo, muestra que Dios valora la justicia (Salmo 89:14).
También nos enseña que él considera justo que quienes hacen algo malo
deben ser castigados “hasta el grado debido” (Jeremías 30:11).
Conceptos erróneos sobre la ley del “ojo por ojo”
Lo que algunos creen:
La ley del “ojo por ojo” era demasiado severa.
La verdad: Esta ley no favorecía que se aplicara la justicia de manera severa ni cruel.
De hecho, cuando se aplicaba correctamente, los jueces nombrados solo podían decidir el castigo
después de analizar las circunstancias y el grado de intencionalidad del ofensor (Éxodo 21:28-30; Números 35:22-25).
Por lo tanto, la ley del “ojo por ojo” evitaba que se impusieran castigos excesivos.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)