Cita Iniciado por Ju@njo Ver Mensaje
Buenas KIMO,

No hay mayor ciego que el que no quiere ver.

Vamos a ver...

Si una ley te dice que hagas "Ojo por ojo, y diente por diente."

Y Jesucristo dice que NO lo hagas, ¿LO CONTRADICE O NO LO CONTRADICE?

Porque ojo por ojo significa, si te cortan un brazo se lo cortas tu a él. Y Jesucristo te dice que no lo hagas. KIMO ESO ES CONTRADECIRLO Y PUNTO.

Si una ley te dice "Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo."

Y Jesucristo dice lo siguiente "Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;"

LO CONTRADICE PERO ROTUNDAMENTE. NO VA MAS ALLÁ NI LO MEJORA. LO CONTRADICE

Porque antes decían de aborrecer al enemigo y Jesucristo te dice que lo ames y le hagas bien.

LO CONTRADICE PERO ADEMÁS CON UNA ROTUNDIDAD PLENA.



"Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;" Mateo 5, 38-39

"Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;" Mateo 5, 43-44


Y VOY MAS ALLÁ, EN LAS ESCRITURAS TE DICE QUE HABÍA LEYES DEL VIEJO TESTAMENTO QUE NO ERAN DE DIOS Y QUE DEBÍAN SER ABOLIDAS

"y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido.
Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado." 2 Corintios 3, 13-14


¿Y DONDE ES QUITADO EL VELO KIMO?

EN EL EVANGELIO DE CRISTO QUE ELIMINA ESAS ENSEÑANZAS.

“ojo por ojo” no fomenta la idea de tomar represalias
se estableció para frenar o limitar la venganza sin sentido

Si un israelita agredía a otro y le hacía perder un ojo, la Ley dictaba el debido castigo.
De modo que la víctima no podía tomarse la justicia por su propia mano, atacando al agresor o a su familia.

La Ley, más bien, exigía que se llevara el asunto ante las autoridades correspondientes