La expresión de Juan 8:58 es muy diferente de la que se usa en Éxodo 3:14.
Jesús no la usó como nombre ni título,
sino como medio de explicar la existencia que tuvo antes de ser humano.
Por consiguiente, note cómo vierten Juan 8:58 otras versiones de la Biblia:



1925: “antes que Abraham fuera criado, yo existo” (Sagrada Biblia, Félix Torres Amat).
1972: “Antes de que Abraham naciese, era yo” (Sagrada Biblia, E. Nácar Fuster y A. Colunga).
1978: “antes que Abraham naciese, ya existía yo” (Nuevo Testamento, Felipe de Fuenterrabía).
1979: “yo existo desde antes que existiera Abraham” (Dios habla hoy, Versión Popular).
1980: “Antes que Abraham existiera, yo existo” (Sagrada Biblia, Pedro Franquesa y José M. Solé).
1987: “Antes que Abrahán llegara a existir, yo he sido” (Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras).
Así pues, la verdadera idea de la expresión griega usada en este pasaje es que el “primogénito” (Jesús) creado por Dios
había existido mucho antes de que naciera Abrahán. (Colosenses 1:15; Proverbios 8:22, 23, 30; Revelación 3:14.)
De nuevo, el contexto muestra que este es el modo correcto de entender lo que se dijo.
Esta vez los judíos quisieron apedrear a Jesús por afirmar que ‘había visto a Abrahán’ aunque, como dijeron,
él todavía no tenía 50 años de edad. (Versículo 57.) La respuesta natural de Jesús fue decir la verdad sobre su edad.
Así que naturalmente les dijo que ‘existía desde antes que existiera Abraham’ (Versión Popular).