
Iniciado por
tomas0402
Meditaciones en tiempos difíciles.
(Dicho en voz baja: En España, los que nacimos en la posguerra (viejos ya); y que con nuestro trabajo y esfuerzo contribuimos a que volviera a ser una gran nación, estamos siendo abandonados a nuestra suerte en la pandemia del coronavirus. Fin de voz baja).
Resulta más que evidente que, para alcanzar el cielo, hay que mirar menos al cielo, y bastante más a nuestro alrededor.
Lo dice el evangelio.
“Entonces el Rey dirá a los que estén a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, a heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis a mí.
37 Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos?, ¿o sediento y te dimos de beber?
38 ¿Y cuándo te vimos forastero y te recogimos?, ¿o desnudo y te cubrimos?
39 ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?
40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de éstos, mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”. (Mateo 25:34-40)
Pues tendrás que hablar bajo, pero al oído de los reyes católicos de España.
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.