Si leemos la Biblia podemos observar que los milagros han ido disminuyendo conforme avanzan los conocimientos del hombre. Esto es una realidad.

Posiblemente muchos milagros se debían a causas naturales, pero desconocidas entonces.
Igualmente, muchos efectos naturales eran considerados manifestaciones de la divinidad, cuando en realidad no era así: truenos, relámpagos, huracanes, seísmos, etc.
Hoy conocemos sus causas, y nada tienen de divinos.

Hay personas que creen en Dios, argumentando que las cosas bellas que se observan en la naturaleza, necesariamente tienen que haber sido diseñadas por una inteligencia.

Yo he visto en la naturaleza cosas muy bellas que han sido diseñadas por el TIEMPO.
He visitado dos cuevas, donde el paso del tiempo ha creado auténticas maravillas, formadas por estalactitas y estalagmitas.

E igualmente, entre otras, el Gran Cañón del rió Colorado, formado en el transcurso de millones de años (quiero aclarar que no conozco personalmente esta maravilla).

Pienso que es el tiempo el Gran Hacedor.

Soy consciente de que los creyentes podían argumentarme:
- Si ponemos en un lugar sacos de cemento; sacos de arena; ladrillos; tejas; madera, etc., aunque pasen miles de millones de años, el tiempo no construiría una casa.-.

Les devuelvo el argumento:
- Si ponemos en un lugar sacos de cemento; sacos de arena; ladrillos; tejas; madera, etc., aunque pasen miles de millones de años, Dios no construiría una casa (aunque se añadiesen rezos)-.

El Gran Hacedor nada tiene que demostrar al hombre.