Ésta es la enésima vez que me declaro agnóstico. No creo que la Biblia sea un libro inspirado por Dios; ni ningún otro libro.
Por consiguiente, no creo en el Dios Jehová del AT, ni en Jesús, hijo de Dios, del NT.
Mi simpatía hacia la figura de Jesús no pasa más allá de creerle un hombre singular.
Conocemos de su existencia por los evangelios, pero éstos contienen pasajes difíciles de creer.
Particularmente, pienso que intentan magnificar los hechos de Jesús y, en ocasiones, pisan la linde de lo creíble.
Antes de continuar, quiero establecer unas bases con los creyentes.
Es frecuente que los creyentes argumenten como explicación a que los evangelistas narren de forma diferente un mismo hecho, comparando a tres periodistas narrando un mismo suceso.
Es perfecto este ejemplo. Y yo estoy completamente de acuerdo con él. Tres “personas” distintas narrando el mismo suceso.
Pero quien defienda que la Biblia esté inspirada por Dios, este argumento mina sus creencias.
Los evangelistas son los escribientes; y Dios es el narrador.
Resulta absurdo que Dios dictara al evangelista A que había DOS endemoniados, y al evangelista B, que había UN endemoniado.
Partiendo de estas bases, iré comentando aquellas partes de los evangelios, que me resultan difíciles de digerir.
Última edición por tomas0402; 12-mar.-2020 a las 10:23
La Verdad nos hará libres.