La historia de Jefté y su hija es tremendamente triste y cruel.
En la casa de Jefté moraban muchas personas, por lo que, al ofrecer a Jehová la primera persona que saliera a recibirlo, no estaba en su mente que pudiera ser su hija.
El que sí sabía con certeza que la primera persona en salir a recibirlo sería su hija, era Jehová.
Nunca sabremos si este orden de salida estaba así establecido desde la eternidad, o fue modificado por Jehová para cobrarse un buen precio a cambio de su favor a Jefté.
Fuera como fuese, lo cierto es que resulta injusto que fuera el holocausto de un inocente el pago de un contrato.
Cosas de la Biblia.
PD. Ver este pasaje en (Jueces 11:30-40)
La Verdad nos hará libres.