‘No quisiste ni sacrificios ni ofrendas,
pero me preparaste un cuerpo
HECHOS 10
7 Entonces dije:
‘Mira, he venido (en el rollo está escrito acerca de mí)
para hacer tu voluntad, oh, Dios
(Hebreos 10:10) Por esa voluntad
hemos sido santificados
mediante el cuerpo de Jesucristo,
que fue ofrecido una vez y para siempre.
Romanos 3:25-26
Nueva Biblia Viva
Dios ofreció a Jesucristo como sacrificio por nuestros pecados.
Cuando creemos esto,
Dios nos perdona todos nuestros pecados
(1 Juan 2:2 Él es un sacrificio de reconciliación por nuestros pecados,
pero no solo por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
(1 Juan 4:10) El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que
él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio
de reconciliación por nuestros pecados.





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