
Iniciado por
doonga
No querida. Tratas de ser experta en torcer las cosas.
Eso iba dirigido a tu socio, Roberto, quién se aterra ante la posibilidad de quedarse sin casa por cumplir con un mandato inventado por él mismo, y jamás pronunciado por Jesús.
Se mordió la lengua, y se envenenó.
Pobrecito.