
Iniciado por
Elisabet*
Veo que por fin has aceptado que Jesús mandó al hombre rico vender lo que tenía y darlo a los pobres. Hay muchos que aún no aceptan que ese fue el mandamiento de Jesús al hombre rico.
No querida. Tratas de ser experta en torcer las cosas.
Eso iba dirigido a tu socio, Roberto, quién se aterra ante la posibilidad de quedarse sin casa por cumplir con un mandato inventado por él mismo, y jamás pronunciado por Jesús.
Se mordió la lengua, y se envenenó.
Pobrecito.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.