No es verdad esto que dices. Y de lo demás que dices, las Palabras del Evangelio que mencionas no enseñan que Jesús hiciera sacrificio alguno, sino que su sangre sería derramada y que Jesús llamaba al arrepentimiento a los que tenían necesidad de médico. Esto quiere decir que si los hombres no se arrepienten no son librados del error o pecado.
Por una parte, no has entendido que lo torcido en las escrituras es solo lo que contradice al Evangelio. Puedes ver que en nuestras respuestas también cítamos escrituras que no contradicen al Evangelio.
Y por otro lado, no es verdad que no aceptemos las palabras de Jesús, pues precisamente son las palabras de Jesús, el Evangelio, y lo que coincide con el Evangelio, lo que defendemos.
Vuelve a leer la interior respuesta porque se ve que no la has entendido:
Estás en un error. ¿Cómo quieres que Roberto acepte los sacrificios si Jesús dijo que Dios no quiere sacrificios? Jesús murió no como un sacrificio, sino por amor a sus hijos para enseñarnos la verdadera ley de Dios y sus misericordiosos mandamientos, que son los mandamientos que Jesús nos enseña en el Evangelio.
Jesús dio su vida para librarnos del error de la falsa ley que había sido atribuida a Dios pero solo eran mandamientos de hombres.
Por eso, bien dice Roberto cuando dice esto:
Y es que la ley que Jesús nos enseña en el evangelio y sus misericordiosos mandamientos son la verdadera ley que había dado Dios desde siempre y para siempre:





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