Esta parábola de Jesús es comparable con la ilustración de mi hermano Kimo:
Mat.21:33 ”Oigan otra ilustración: Había un hombre, un amo de casa, que plantó una viña y la rodeó de una cerca y cavó en ella un lagar y erigió una torre, y la arrendó a cultivadores, y viajó al extranjero. 34 Cuando llegó la época de los frutos, despachó sus esclavos a los cultivadores para conseguir sus frutos. 35 Sin embargo, los cultivadores tomaron a sus esclavos, y a uno lo golpearon severamente, a otro lo mataron, a otro lo apedrearon. 36 De nuevo despachó otros esclavos, más que los primeros, pero a estos les hicieron lo mismo. 37 Por último despachó su hijo a ellos, diciendo: ‘Respetarán a mi hijo’. 38 Al ver al hijo, los cultivadores dijeron entre sí: ‘Este es el heredero; ¡vengan, matémoslo y consigamos su herencia!’. 39 De modo que lo tomaron y lo echaron fuera de la viña y lo mataron. 40 Por lo tanto, cuando venga el dueño de la viña, ¿qué les hará a aquellos cultivadores?”. 41 Le dijeron: “Por ser malos, traerá sobre ellos una destrucción mala, y arrendará su viña a otros cultivadores, que le darán los frutos a su tiempo”.
El hijo no es igual al dueño de la viña.
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.