Clarísimo.Está clarísimo que nadie necesita de Smith para entender las Sagradas Escrituras.
Tampoco se necesita a Russel, ni Rutherford, ni Knorr, ni ninguno de los que declararon bajo juramento que Dios es el editor de la Revista Atalaya.
Clarísimo.Está clarísimo que nadie necesita de Smith para entender las Sagradas Escrituras.
Tampoco se necesita a Russel, ni Rutherford, ni Knorr, ni ninguno de los que declararon bajo juramento que Dios es el editor de la Revista Atalaya.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.