la comida es, en realidad, combustible para el cuerpo humano.
al hacer la digestión se aprovecha para que esa energía (la que se obtiene de los alimentos) pueda mover el cuerpo humano.

la sangre que se trasplante (cuando se pierde) no se usa como energía sino que se usa para reemplazar la sangre perdida pues el cuerpo humano necesita unos litros de sangre para poder vivir.

confundir alimento con tener una cantidad de sangre en el cuerpo es propio de salvajes.

es lamentable pero hay personas que, de mala fé, quieren confundir una cosa con la otra.