MARIA LAURA

Despues que Jesus derramo el espirito que le pidió a su Dios

pasó algún tiempo
antes que vieran claramente
que ya no es taban bajo la ley mosaica,
como se demuestra en el capitulo 15 de los Hechos.

Después de la muerte y resurrección de Jesús,
se aprendieron nuevas cosas.
Jehová le reveló a Pedro en una visión
que los gentiles incircuncisos podían
ser ya seguidores de Cristo (Hechos 10:9-17).

Fue toda una revelación.
Sin embargo, posteriormente surgió un pregunta:
¿Quería Jehová que los gentiles
se circuncidaran al convertirse al cristianismo?

La visión no*contestó esa pregunta,
lo que suscitó una polémica entre los cristianos.

Esta cuestión tenía que zanjarse
para que no*socavara su preciosa unidad.
Por lo tanto, los apóstoles y los ancianos
se reunieron en Jerusalén para
ver acerca de este asunto (Hechos 15:1, 2,*6).

Jehová no*despachó a un ángel
para presidir las deliberaciones,
ni*favoreció a los presentes con una visión.

De todos modos, no*se dejó sin dirección
a los apóstoles y los ancianos.
Estos analizaron el testimonio
de ciertos cristianos judíos
que habían visto cómo Dios había
empezado a tratar con la gente de las naciones
y había derramado su espíritu santo sobre gentiles incircuncisos.

También buscaron la guía de las Escrituras
y el discípulo Santiago hizo una recomendación
basada en un texto esclarecedor.

Al ponderar las pruebas, la voluntad divina se hizo clara.
La gente de las naciones no*tenía que circuncidarse
para gozar de la aprobación de Jehová.

Los apóstoles y los ancianos pusieron por escrito
en seguida la decisión para que sus compañeros
cristianos pudieran guiarse por ella