Cita Iniciado por María_Laura3 Ver Mensaje
Eso fue al principio. Pero lo que Jesús dijo no es que no fueran a los gentiles así sin más, pues tú olvidas el versículo que sigue en el que Jesús dijo que fueran antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Lee:

Mateo 10:5-6
A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.

Después, antes de que Pablo se convirtiera, Jesús mandó a los apóstoles predicar el Evangelio a todos los pueblos, como te dice Porque25:
Al principio Jesús dijo no id a los gentiles sin mas
después escogió a nuestro querido apóstol PABLO
el que usted dice que sus cartas están todas torcidas
para que predicara a los gentiles

Y cornelio fue el primer gentil
porque eL espíritu santo
dirigió a Pedro a la casa de Cornelio

Antes que Pablo se convirtiera ellos no les predicaban a los Gentiles
por instrucción de Jesus.

Por dirección divina el testimonio llega a los gentiles incircuncisos
HECHOS 10:1–12:25)

Pedro predica a Cornelio,
a su familia y a sus amigos;
creen, reciben espíritu santo y se bautizan
El informe del apóstol sobre este suceso
promueve la expansión entre las naciones


El inicio del nuevo pacto sobre la base del sacrificio de rescate de Cristo puso fin a la separación legal entre judío y gentil. (Ef 2:11-16.)

Sin embargo, aun después del Pentecostés de 33*E.C.
los primeros discípulos tardaron en comprender este hecho.

Pedro manifestó ante el gentil Cornelio cuál era el sentimiento general de los judíos: “Bien saben ustedes cuán ilícito le es a un judío unirse o acercarse a un hombre de otra raza”. (Hch 10:28.)

En Juan 18:28 se muestra que los judíos consideraban contaminación ceremonial entrar en un hogar gentil. A pesar de que en la Ley dada por medio de Moisés no*había ningún mandato específico contra esa relación ocasional, este parecer era común entre los judíos y, en particular, entre sus líderes religiosos.

Los primeros cristianos de origen judío necesitaron algún tiempo para liberarse de las restricciones impuestas por las actitudes dominantes y llegar a reconocer, como recalcó el apóstol Pablo, que para los que tienen la ‘nueva personalidad cristiana’ no hay “ni griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, extranjero, escita, esclavo, libre, sino que Cristo es todas las cosas y en todos”. (Gál 2:11-14; Col 3:10, 11.)