Hay personas a las que se trata de instruir y menosprecian la información que se les dá; ellos prefieren la tontedad de su corazón y rechazan la sabiduría. No se muestran agradecidos ni lo más mínimo del esfuerzo que muchos hacemos por ayudarles a sacar conclusiones informadas. Se comportan estúpidamente. Los testigos hacemos esta labor de ayuda gratuitamente, y soportamos todos los desplantes de los antitestigos por causa del Cristo y para ayudar a las personas a que se salven y abandonen sus errores doctrinales ... pero siguen actuando perversamente en su estupidez. Nosotros hacemos nuestro trabajo porque para eso fuimos enviados a predicar y enseñar a otros por el propio Jesucristo. Cuando rechazan la información bíblica que les damos están dándole la espalda a quien nos envía. Luego no digan que no se les trató de ayudar.