La Biblia dice que cuando Jesús nació como humano tenía un cuerpo inferior al de los ángeles:

Heb.2:6 Pero cierto testigo ha dado prueba en algún lugar, diciendo: “¿Qué es el hombre para que lo tengas presente, o [el] hijo del hombre para que cuides de él? 7 Lo hiciste un poco inferior a los ángeles; con gloria y honra lo coronaste, y lo nombraste sobre las obras de tus manos. 8 Todas las cosas las sujetaste debajo de sus pies”. Porque al sujetar todas las cosas a él, no dejó [Dios] nada que no esté sujeto a él. Ahora, sin embargo, no vemos todavía todas las cosas sujetas a él; 9 pero contemplamos a Jesús, que había sido hecho un poco inferior a los ángeles, coronado de gloria y honra por haber sufrido la muerte, para que por la bondad inmerecida de Dios gustase la muerte por todo [hombre].

Las personas irrazonables siguen creyendo que Jesús resucitó en un cuerpo inferior, sin tener en cuenta que el cuerpo original de Jesús antes de hacerse humano era un cuerpo glorioso que no tenía nada que ver con carne y huesos. La Biblia dice que ese cuerpo se le dió a Jesús para ser ofrecido en sacrificio:

Heb.10:5 Por eso, cuando entra en el mundo, él dice: “‘Sacrificio y ofrenda no quisiste, pero me preparaste un cuerpo. 6 No aprobaste holocaustos ni [ofrenda por] el pecado’. 7 Entonces dije yo: ‘¡Mira! He venido (en el rollo del libro está escrito de mí) para hacer tu voluntad, oh Dios’”. 8 Después de primero decir: “No quisiste ni aprobaste sacrificios ni ofrendas ni holocaustos ni [ofrenda por] el pecado” —[sacrificios] que se ofrecen según la Ley— 9 entonces realmente dice: “¡Mira! He venido para hacer tu voluntad”. Elimina lo primero para establecer lo segundo. 10 Por dicha “voluntad” hemos sido santificados mediante el ofrecimiento del cuerpo de Jesucristo una vez para siempre.

Las personas irrazonables siguen sin entender cuál era el propósito del cuerpo humano temporal de Jesucristo, y creen que todavía está en ese cuerpo inferior al que había tenido antes de ser humano.

Estas personas irrazonables creen que el cuerpo de Jesús es de una especie de carne y huesos glorificados, y aun así leen el relato donde cuando se apareció a una de sus seguidoras, ésta lo confundió con un jardinero. Estas personas irrazonables creen que un cuerpo de carne y huesos glorificados se parecen al cuerpo de los jardineros.