Si te fijas los mismos textos bíblicos que has estado usando
prueba la falsedad de la doctrina de la trinidad.


“Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que diga alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que la diga contra el Espíritu Santo, no le será perdonado ni en esta época ni en la venidera.”

Si el Espíritu Santo fuera una persona y fuera Dios, este texto sería una contradicción rotunda de la doctrina de la Trinidad, porque significaría que de algún modo el Espíritu Santo sería mayor que el Hijo. Más bien, lo que Jesús dijo muestra que el Padre, a quien pertenecía el “Espíritu”, es mayor que Jesús, el Hijo del hombre.