La palabra griega original empleada en la Biblia no indica que fueran reyes.
Más bien, eran magos, o astrólogos.

Eso significa que eran practicantes
del arte pagano de la astrología,
que se basa en el movimiento de las estrellas
para hacer predicciones.

Y en cuanto a sus nombres o a cuántos eran,
la Biblia no dice nada.