Cita Iniciado por Ulsr Ver Mensaje
Esos son los versículos apropiados que no quise poner, para no abrumar. Y lo aclaran todo.

En cuanto que dices que los primeros que irán en su resurrección son muy poquitos, es porque no entiendes que los números que se manejan en la biblia, son generalmente metafóricos o parabólicos, 144, 000 No es una cantidad numérica, sino una frase, que se puede leer como Dios del pasado presente y en el futuro, establecerá la armonía con los perfectos que llegaron a la primacía de resurrectos. Y ello puede comprender a cientos de millones de personas, que como resultado de nuestra evolución espiritual, logren su perfección quizá dentro de miles de años, que como hermanos fomentamos claramente directa o indirectamente, en el avance doloroso de nuestra civilización y generación.:001_smile::001_smile::001_smile:
Los 144 mil son los cristianos ungidos el rebaño pequeño del que hablo Jesus, y después de esto, es decir de escoger a los que gobernaran la tierra con el se ve a esta gran muchedumbre que sale de la grande tribulacion aqui en la tierra.

El hecho de que, después de mencionar el número específico de 144.000, Revelación 7:9 hace referencia a una “grande muchedumbre, que ningún hombre podía contar”, señala que Si la cifra 144.000 no fuera literal, carecería de significado como contraste con la “grande muchedumbre”. El que consideremos que la cifra es literal concuerda con la declaración de Jesús en Mateo 22:14 con relación al Reino de los cielos: “Hay muchos invitados, pero pocos escogidos”.

¿Van al cielo también los de la “grande muchedumbre” a que se hace referencia en Revelación 7:9, 10?

De ellos Revelación no dice —como lo hace en el caso de los 144.000— que hayan sido “comprados de la tierra” para estar con Cristo en el monte Sión celestial. (Rev. 14:1-3.)

Esta descripción que se da de ellos: “de pie delante del trono y delante del Cordero”, no indica necesariamente una ubicación, sino un estado de aprobación. (Compárese con Revelación 6:17; Lucas 21:36.) La expresión “delante del trono” (griego: e·noʹpi·on tou throʹnou; literalmente: “a la vista del trono”) no exige que estén en el cielo. Su posición es sencillamente “a la vista” de Dios, quien nos dice que desde el cielo él contempla a los hijos de los hombres. (Sal. 11:4; compárese con Mateo 25:31-33; Lucas 1:74, 75; Hechos 10:33.)