Kimo.
Para empezar el apóstol Pablo tenía la ley de Jesucristo la ley del Evangelio, con lo cual no le hizo falta preguntar nada se la dieron los mismos apóstoles.
La ley de Dios el Evangelio ya enseña la conducta y la moralidad necesaria. Y si contenía más de 600 preceptos de hombres es porque los indoctos y poco asentados las tergiversaron para su propia perdición o sea para su provecho.