[EL DIOS EMOTIVO, comentario 45]
La Inteligencia Artificial tiene como objetivo prioritario el estudio, la comprensión y la construcción de “entidades inteligentes”. Dichas “entidades” son generalmente, aunque no de manera exclusiva, sistemas computacionales que tienen cierta capacidad para emular un comportamiento racional; y a tales entidades las denominamos “sistemas inteligentes”. Ahora bien, en el trayecto para dotar a la AI de las herramientas apropiadas para su desarrollo técnico topamos, como hemos dicho, con ciertos escollos conceptuales que hay que clarificar primero; y uno de ellos, de capital importancia a la hora de querer emular a la inteligencia humana, es la motivación, es decir, la “motivación mental”: ¿Cómo se acciona la mente humana a sí misma para aprender y posteriormente utilizar lo aprendido en pro de algún proyecto o iniciativa? ¿Cuál es el secreto de la aparente autonomía que se observa en la mente humana?