La fiesta en sí, no tiene nada de malo, es una celebración común; entonces no podrías sentarnos a la mesa nunca, porque en la última cena de Jesús y sus discípulos, Judas fue a vender al Maestro, por favorrrr.
Que hayan pasado estas cosas en estas DOS fiestas no significa que no podamos celebrar los cumpleaños.
Eso es fanatismo.