¡“Miren! Ellos han rechazado la mismísima palabra de Jehová, y ¿qué sabiduría tienen? .*.*. desde el profeta aun hasta el sacerdote, cada uno está obrando falsamente.”—Jer. 8:9,*10.


Jesús llegó a ser el Mediador de un nuevo pacto, tal como Moisés había sido el mediador del pacto de la Ley. El contraste entre estos pactos también lo explica claramente el apóstol Pablo, quien habla del ‘documento manuscrito de decretos’ que fue quitado de en medio por la muerte de Jesús en el madero de tormento. El resucitado Jesús como Sumo Sacerdote es “siervo público del lugar santo y de la tienda verdadera, que Jehová levantó, y no el hombre”. Bajo la Ley los sacerdotes rendían “servicio sagrado en una representación típica y sombra de las cosas celestiales” según el modelo que se dio mediante Moisés. “Pero ahora Jesús ha obtenido un servicio público más admirable, de modo que también es mediador de un pacto correspondientemente mejor, que ha sido establecido legalmente sobre mejores promesas.” El viejo pacto se hizo anticuado y fue eliminado como código que administraba muerte.