¿Daría un año de su vida por regresar a tiempos pasados?

¿Todavía escucha la canción favorita de ambos?

¿Guarda fotografías o cartas del ser amado?

¿Le cuenta a todo el mundo lo mucho que lo amaba?

¿Los fines de semana sin él (o ella) le parecen interminables?

¿Considera que el conflicto que los alejó es por su culpa?

¿Intenta llamarlo aunque sea para escuchar su voz?

¿Busca cruzarse ocasionalmente con el (o ella)?



Si la mayoría de las respuestas son afirmativas, tiene que pensar seriamente en que, en el fondo de su corazón no hay lugar para el olvido y desea seguir removiendo su dolor día a día. La magia amorosa puede ser su aliada en este caso. Pruebe con el siguiente ritual.

El rito del olvido

Elija una noche de Luna en cuarto menguante para realizarlo.

Necesitará:

1 cuenco con abundante agua
7 limones
1 objeto que haya pertenecido al ser amado
1 vara de madera de sauce
1 puñado de sal gruesa
1 cuchillo que jamás haya sido utilizado