Entonces cuando te dirijas a tres personas, para que no las ofendas ni des lugar a confusiones, di si van a responder dirigiendote a los tres, no a uno solo, como si uno tuviera que responder por los tres, sino para que responda cada uno por sí mismo.
Y lo que yo debo decirte es que yo no soy de ninguna secta y me ofende que hables de sectas y que des por hecho que pertenecemos a alguna secta los que escribimos lo que enseña el Evangelio. Claro, que a los apostoles también les tachaban de secta, no hay que extrañarse de tu comportamiento. Y al Señor Jesús, que era Dios mismo que se hizo carne, llegaron a crucificarle. Tal era la confusión de muchos y el odio a lo que Jesús predicaba.





Responder Citando