¡Digo yo, ¿eh! que a ver si me voy a ir a las duchas por decir lo que dice ella en su espalda.
Te irías a las duchas no por la conducta en sí, sino por el dolo. Pero te crees más listo de los demás. Fácil hubiera sido condenar los insultos de Rusko, y llamar al respeto, o de plano ni pronunciarse al respecto. Fácil e inteligente. Pero tú...